Como diseñar una portada que cautive a sus visitantes
Por poco que os mováis en Internet en
los sitios de marketing y comercio, veréis que los aspectos de promoción y publicidad de
webs son profusamente tratados en todas partes. Sin embargo, no hay mucho sobre un tema
que es clave para el éxito de todo sitio: las portadas. Aquí le contamos que debe tener
en cuenta para diseñar una home page cautivadora.
Efectivamente, no sirve de nada invertir
en promoción para atraer a muchos internautas a nuestras páginas si, en el momento en
que se acerquen, pasan breves instantes ojeando la portada de nuestro sitio web y,
seguidamente, se van hacia otros lugares.
¿Cómo los captamos? ¿Cómo los
retenemos? ¿Cómo conseguimos que se queden el tiempo suficiente para conocer nuestra
oferta y permitirnos iniciar con ellos una relación con visos de continuidad?
Antes, intentemos definir cuáles son los
objetivos a cubrir por nuestro sitio web.
1. "Enganchar" los
contactos que se acercan a visitarnos por primera vez
2. Conseguir que nos cedan su dirección de correo-e junto a la autorización para
mandarles información periódicamente
3. Interesar permanentemente también a los visitantes "repetidores"
Estos deberían ser los objetivos
prioritarios de nuestro sitio. Si los alcanzamos, ya dispondremos de la base para la
continuación del proceso de la venta. Podremos entonces establecer relaciones permanentes
con nuestros clientes, ganarnos su confianza, generar ventas y ventas repetitivas.
Pero ¿se ha planteado cómo alcanzar
estos objetivos?
Será fundamental que nuestra página de
portada cumpla una serie de requisitos. De ello se derivarán consecuencias también para
la estructura del conjunto de nuestro sitio web.
Pero veamos ahora, qué va a necesitar
nuestra portada para cumplir los objetivos: diseñar la portada pensando en el cliente.
¿Qué le gustaría encontrar a nuestro cliente? ¿Cómo podemos facilitarle la vida?
¿Cómo podemos servirle mejor?
El sitio web no es para nosotros ni para
nuestra empresa ni para nuestro consejero delegado. El sitio web es para nuestros
clientes.
Y lo mejor es pensar en lo que hacemos
cada uno de nosotros al entrar a un sitio web que visitamos por primera vez. Lo que yo
hago es sobrevolar con la vista el conjunto de la página a la caza de esa palabra o ese
detalle que capta mi atención. Desde luego, en el primer vistazo no suelo dedicarme a
leer grandes párrafos. Mi interés ha de ser captado de alguna otra forma, de una forma
rápida, al vuelo.
El visitante debe encontrar en la portada
los siguientes elementos:
1) Debe poder identificar qué es lo
que proporciona el sitio web a sus visitantes. Es decir, "para qué le sirve a él
ese sitio web".
2) Los visitantes noveles deben
encontrar "al vuelo" esos ganchos que les harán decidir adentrarse en el sitio.
3) Debe existir también una forma de
acceso rápida y directa a las distintas secciones para el visitante habitual que ya sabe
lo que va a buscar.
4) Debe disponer de alguna (o varias)
forma de obtener la dirección de correo-e de cada visitante que entra. Para ello, la
herramienta ideal es un boletín periódico. Les ofrecemos la suscripción gratuita. Para
mandárselo, obviamente, necesitamos su dirección.
Otras opciones son el suministro de un
informe concreto, el rellenar una encuesta, a cambio de lo cual, participarán en un
sorteo o recibirán un determinado servicio durante 3 meses (de paso, les hacemos conocer
el servicio y, si les gusta, ya se suscribirán al cabo de los tres meses)
5) Por último, la cantidad de
información debe ser la justa. Ni poca, ni mucha. Ni tan poca que resulte insustancial
-los clientes no harán el esfuerzo de entrar a otra página sin saber lo que van a
encontrar. Ni tanta que la página resulte sobrecargada con múltiples textos de letra
menuda. Esa sobrecarga de información tiene como principal efecto el enmascarar la
información importante, ésa que es capaz de captar la atención del cliente.
¡Bien, pero basta ya de generalidades!
¡Vayamos al grano!
Qué tiene que hacer para diseñar una
portada. Esta es una guía que os permitirá diseñar páginas completamente
personalizadas para cada caso, que a la vez cumple con los requisitos exigidos para un
buen marketing.
La página de portada, como hemos
comentado, debe ser útil a visitantes noveles y repetidores. A los primeros, debe
captarlos. A los segundos, llevarles lo más rápidamente posible a la sección a la que
se dirigen. Pongamos, pues, dos formas distintas de salir de ella para penetrar en el
sitio web por dos vías distintas.
La entrada de los repetidores......
Consiste en situar un menú de secciones
y sub-secciones, probablemente en un lateral, para que cada uno pinche la sección que le
interese para acceder a ella directamente. Muy bien. Claro y sencillo.
.....y la de los nuevos contactos
La otra forma de entrar hacia el sitio
desde la portada es "poniendo un espejo que les devuelva su propia imagen".
¡Eso es! Si el visitante se ve retratado en la página pensará "¡ése soy yo!
Aquí hablan de mí y de lo que yo busco. Éste es el sitio que yo buscaba".
¿Queréis un ejemplo? Imaginemos una
tienda virtual de ciclismo. Podríamos identificar varios tipos de clientes potenciales:
el profesional, el aficionado y el cicloturista, que sólo quiere una bicicleta de
montaña para salir de vez en cuando con sus amigos.
Lo que yo propongo es presentar una
llamada explícita a cada uno de ellos en nuestra portada. Para el tercer cliente
pondríamos, por ejemplo, "¿Te gusta el cicloturismo? Haz clic aquí y pasa a
nuestro ciclomundo (o bien "encuentra todo lo que necesitas" o bien
"Tenemos unas páginas que te encantarán")". Difícilmente, un visitante
que responda a ese perfil dejará de entrar.
Bien, ya tenemos nuestra portada con la
doble vía de salida. También disponemos de todas las páginas de contenidos (artículos,
catálogo, página de pedidos, enlaces, foros, etc.) Bien, pero, como consecuencia de la
portada que hemos creado, nos falta algo. Debemos crear un nuevo nivel de páginas.
En efecto, volviendo a nuestro ejemplo,
una vez que el clicloturista ha pulsado el botón que le pedíamos debe entrar a una
página íntegramente dedicada a él, a los cicloturistas.
En esa página debemos presentarle todas
las opciones, productos y servicios que va a encontrar para él a continuación. Por
ejemplo, un sitio como ese debería ofrecer el catálogo de bicicletas y accesorios, pero
también información de rutas cicloturistas, un foro de contactos para intercambio de
materiales usados, un tablero de anuncios para la organización de excursiones conjuntas,
etc.
Por lo tanto, en esa página, que llamo
de orientación, se trata de contarle a nuestro nuevo visitante cicloturista todas las
secciones de que dispone en nuestro sitio y qué le ofrece cada una de ellas. Desde esa
página, nuestro cicloturista podrá acceder directamente a cada una de las secciones que
le ofrecemos.
Cuando ese mismo cicloturista regrese a
visitarnos, probablemente ya accederá directamente a la sección que busque desde el
menú de la portada. Claro, ahora ya es un visitante repetitivo.
La aplicación de este modelo os puede
servir, no sólo para mejorar sustancialmente los resultados de vuestro sitio web, sino
que tendrá el efecto de cambiar la forma que teníais de concebirlo. El sólo hecho de
intentar aplicar este modelo, os obligará a pensar en los tipos de clientes que tenéis,
o queréis tener, en los contenidos que podéis ofrecer a cada uno de ellos y, en
definitiva, os ayudará a replantear desde una óptica más adecuada al medio Internet,
toda vuestra presencia en la red.
Alain Jorda, Consultor en Estrategias de
Negocio en Internet. Editor del boletín mensual "COMERCIO EN LA RED" (muestra@ajcomercio.com) y Autor del celebrado
Seminario "Del business al E-business". Es Diplomado en Dirección General por
EADA (Barcelona) e Ingeniero Superior de Telecomunicación por la UPC (Barcelona).
Contáctelo en ajorda@ajcomercio.com o +34 629
629 869.
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